26 dic

Por una Navidad con menos basura

Con la llegada de las Navidades, caracterizadas por un mayor consumo, interminables jornadas de ocio, fiesta y diversión, sucesivas comidas y cenas familiares, y compras de regalos, la producción de basura se dispara de forma alarmante, incrementándose su impacto sobre el medio ambiente y, por supuesto, los costes derivados de la adecuada gestión de la misma.

La colaboración de los ciudadanos a través de la aplicación práctica de la estrategia europea de las tres erres (reducción, reutilización y reciclaje) es, si cabe, todavía más relevante en esta época, toda vez que, según distintas entidades del sector, en fechas puntuales como el Día de Navidad, Año Nuevo y Reyes, la producción de desechos aumenta en alrededor de un 20 por ciento.

REDUCIR LOS DESPERDICIOS DE ALIMENTOS, UNA PRIORIDAD 

Uno de los aspectos más preocupantes es la elevada cantidad de alimentos que desperdiciamos en estas fiestas. Si en condiciones normales arrojamos al cubo de la basura un tercio de la comida que adquirimos cada semana, en Navidad ésta puede aumentar hasta en un 80 por ciento.

En este escenario conviene tener presentes una serie de consejos para revertir la situación, esto es, planificar las compras con suficiente antelación; comprar con racionalidad; hacer una lista detallada con lo que realmente se necesita y plenamente ajustada a nuestro presupuesto; dar preferencia a los artículos comercializados a granel; comparar precios y calidades, teniendo en cuenta el precio por kilo más que el precio por unidad; ser precavidos ante ofertas y promociones que muchas veces no se ajustan a nuestro ritmo de consumo; leer el contenido de las etiquetas y comprobar las características de los productos e idoneidad de los mismos; revisar y mantener en orden la despensa y la nevera, evitando que determinada mercancía escape de la vista y acabe oculta; vigilar el buen funcionamiento del frigorífico; diferenciar el consumo preferente de fecha de caducidad; servir pequeñas raciones; elaborar con las sobras distintos menús (Sogama editó en su momento un recetario de cocina a partir de sobras de comidas bajo el título “Para repañar o prato!”, encontrándose a disposición de todos los interesados en su página web: http://www.sogama.es/gl/info/publicacions?page=); congelar las cantidades sobrantes; y compartir los alimentos con gente necesitada.

EL COMPOSTAJE DOMÉSTICO, UNA SALIDA BENEFICIOSA

Si los consumidores disponen de una vivienda unifamiliar con huerto y/o jardín, una buena forma de aprovechar los restos de alimentos es a través del compostaje doméstico, produciendo a partir de la descomposición biológica de la materia orgánica generada, y en condiciones controladas, un abono natural de alta calidad con el que sustituir a los fertilizantes artificiales, sirviendo de nutriente para el suelo. Se trata de un proceso que trae consigo interesantes beneficios ambientales, pero también económicos y sociales.

Sogama ya ha implantado su programa de compostaje doméstico en más de cien concellos de las cuatro provincias gallegas, extendiéndolo igualmente a centros escolares y colectivos sociales, habiendo repartido a día de hoy cerca de 5.000 compostadores.

GESTOS GLOBALES PARA DISMINUIR LA PRODUCCIÓN DE RESIDUOS 

Comprar con racionalidad, evitar los productos de “usar y tirar” y con demasiados envases y embalajes, descartar la utilización de vajillas, vasos y cubiertos desechables, rechazar las bolsas plásticas de un solo uso, fabricar nuestros propios regalos y donar los juguetes a niños sin recursos, constituyen, entre otros, gestos sencillos con los que consumir de forma responsable, disminuir la producción de desechos y disfrutar de una Navidad sostenible. Asimismo, debe darse continuidad, e incluso intensificar, la activa participación de la población en el sistema de recogida selectiva, depositando cada material en el contenedor correspondiente a fin de garantizar su posterior reciclado: amarillo, para los envases de plástico, latas y briks; azul, para los de cartón y papel; iglú verde, para los envases de vidrio; recipiente específico para pilas; y contenedor verde convencional, para la fracción resto, que  Sogama convierte en energía eléctrica con todas las garantías medioambientales y de protección de la salud pública.

Vía: Sogama


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